Tu diario. Libertad de expresion
Su opinión Patrocinadores Normas Buscador Anúnciese aquí Hemeroteca12 usuarios en línea • Sábado 15 de Agosto de 2020
Un Pacto por y para Andalucía
Paco Carbonero. 19.11.15 
En el día de ayer tuve la oportunidad de participar en la Conferencia – Coloquio Forum Tribuna Andalucía, donde hice un análisis de la actualidad y reiteré las propuestas y exigencias que tenemos en CCOO-A para modificarla, ya que entendemos que una salida de la crisis diferente donde se respeten los derechos, la igualdad y la justicia social es posible. Me gustaría compartirla con vosotros y vosotras: Quiero comenzar mi intervención haciendo referencia a algunos indicadores internos del sindicato, ante tanta ofensiva de algunos interesados:la afiliación de trabajadores y trabajadoras que pagan mensualmente la cuota a Comisiones Obreras de Andalucía es de 150.000 de media en lo que va de año; tenemos 14.000 representantes en empresas de más de 6 trabajadores, lo que supone el 37% del total, y que, junto a UGT sumemos el 73%. El 27% de representación restante se reparte entre 31 sindicatos más y decenas de candidaturas independientes. En CCOO negociamos 1.525 convenios colectivos, 208 de sector y, a través del sistema extrajudicial de conflictos en 2015, hemos mediado en 1.097 conflictos, con un porcentaje de acuerdo del 40%. Tras esta pincelada y, aunque no descubriré nada nuevo acerca de cómo estamos en nuestro país y más en concreto en Andalucía, sí es importante conocer algunas cuestiones acerca de cómo vemos esta situación en Comisiones Obreras y nuestras propuestas para que esa realidad cambie. Partimos de la base de que las políticas de carácter neoliberal impuestas por las instituciones europeas y amplificadas en España en la lógica de “más mercado y menos Estado”, para competir en el concierto internacional sin el lastre que, según quienes promueven estas políticas, supone el estado de bienestar, han tenido consecuencias funestas para la economía, el empleo y la cohesión social.

Asimismo, la gestión de la crisis ha promovido una ingente transferencia de rentas del trabajo a rentas del capital, provocando la devaluación de derechos y condiciones de trabajo. De hecho, el salario medio anual ha descendido en esta crisis un 8% y en Andalucía un tercio de la población asalariada recibe rentas inferiores al SMI. Además, se han reducido los recursos económicos para sostener los servicios públicos y las redes de protección, con el fin de utilizar los recursos así liberados para apuntalar el sistema financiero y poner más dinero en el mercado, promoviendo la privatización de prestaciones y sectores públicos para favorecer nuevos campos de negocio del capital.
Los resultados han sido demoledores, y solo en Andalucía continuamos teniendo más de 1.300.000 personas paradas, 750.000 no reciben ingreso alguno, el paro juvenil se sitúa en el 57%, pagando así los jóvenes una crisis de la que no son responsables, las personas desempleadas de larga duración son más de 780.000, el empleo precario alcanza cuotas del 35% y la economía sumergida, en permanente crecimiento puede servir de amortiguador al conflicto social por su permisividad pero está destruyendo tejido empresarial y social.
Evidentemente, la economía necesita de confianza pero no de ingenuidad y aunque algunos indicadores macro económicos han mejorado y crecemos en torno al 3%, no es tanto por la acción del gobierno, sino por la consecuencia de la caída del precio del petróleo, la liquidez dispensada por el Banco Central Europeo o el tipo de cambio del euro respecto al dólar.
En estas condiciones se puede certificar que podremos haber salido de la recesión pero estamos muy lejos de salir de la crisis y de que la recuperación llegue a las personas y reduzca la brecha social generada, ya que los avances que conseguimos hacia la igualdad de oportunidades se han derruido. Con toda seguridad podemos aseverar, por lo tanto, que de la crisis no hemos salido por mucho que los delirios electorales quieran decretar esa salida.
En el caso de Andalucía, el tejido productivo andaluz con escasa capacidad para generar valor añadido dependiendo en demasía de sectores estacionales, junto a la pereza histórica del capital privado de nuestra tierra para hacer inversiones productivas, siempre más proclives al rentismo y la especulación, evidencian que no nos va a ser nada fácil salir de la crisis por nosotros solos y recuperar los estándares de vida que teníamos antes de que empezase.
A ello se unen las dificultades de la Junta de Andalucía para desarrollar políticas de inversión que dinamicen la economía, la ausencia de un sector financiero autóctono con el suficiente músculo para favorecer la inversión, y una administración autonómica colapsada y atemorizada por la permanente judicialización de todo, junto a las trabas y condicionantes que se ponen en Madrid para desarrollar nuestro Estatuto.
Esta realidad, someramente esbozada, está más cerca de la realidad de la gente que la virtual que se quiere proyectar.

ESPERANZAS Y TEMORES
Pero pese a esta realidad poco o nada halagüeña, en CCOO tenemos claro que en la vida hay esperanzas y temores y nos vamos a empeñar en hacer creíble la esperanza.
Como sindicato de clase, uno de nuestros primeros objetivos es que se genere riqueza para poder disputar su redistribución porque solo pensar en el crecimiento económico puede ser un éxito, pero desde luego no significa igualdad.
Para CCOO la salida de la crisis tiene que tener como objetivo procurar el bienestar de las personas y la cohesión social porque si algo está claro es que sin colocar a las personas y el trabajo en la centralidad de la acción política, es casi imposible poder promover cambios que favorezcan a la mayoría social. Por ello, entendemos que hay que centrar esfuerzos para que se confíe en la política como la acción de resolver el problema de las personas. Esperemos que pasado el 20-D se dé la cordura suficiente para que eso sea posible.
Andalucía no depende de si misma para poder provocar los cambios necesarios, pero sí podemos hacer muchas cosas
Una de las primeras propuestas que planteamos desde el sindicato es un gran acuerdo (Pacto de Estado Andaluz) entre gobierno, partidos, patronal y sindicatos que permita un desarrollo optimo del Estatuto de Autonomía, algo que no es posible si no hay un cambio del modelo de financiación para que esta sea suficiente y vuelva a tener el objetivo de convergencia con España y Europa, teniendo como prioridad la igualdad entre personas y de oportunidades
Por ello, desde el respeto a los hechos diferenciales que cada uno tenga, pero desde la premisa de la cohesión social y territorial, los partidos de ámbito parlamentario tienen que hacer, desde la legítima defensa de las posiciones de cada uno, un esfuerzo para buscar iniciativas que permitan el sosiego necesario para generar sinergias que inviten al crecimiento y propicien empleo de calidad y salir del rifirrafe permanente que tanta mala imagen nos genera y tanto crispa a la sociedad.

DESEMPLEO Y SALARIOS
La lucha contra el paro masivo y su enquistamiento debe ser, asimismo, la prioridad de la política económica, lo que hace necesario una política presupuestaria que, a corto plazo, tenga un mayor efecto sobre el crecimiento y la creación de empleo, sin dejar de ser compatible con un cambio de modelo productivo a medio plazo, mediante la inversión y la productividad.
La estrategia basada en el empobrecimiento de los asalariados, es una estrategia sin futuro que no solo empobrece a la mayoría social si no que perjudica intensamente a la demanda interna. Es por ello que desde CCOO proponemos la recuperación de los salarios y pensiones; reivindicamos para 2016 un salario mínimo de 800 euros, así como la derogación de la reforma laboral, como fórmulas de incrementar el consumo interno para favorecer el crecimiento.
La rehabilitación o mejora de viviendas, el desarrollo de un mercado de alquiler de vivienda social amplio y profundo, el mantenimiento de infraestructuras, el desarrollo del sector de atención a las personas mayores y dependientes, son actividades intensivas en mano de obra, cuyo impulso es compatible con la construcción de un modelo de crecimiento de más valor añadido.

REINDUSTRIALIZACIÓN, REFORMA FISCAL, POLÍTICA ENERGÉTICA E I+D+I
Andalucía requiere de un compromiso y consenso amplio que permita ampliar y mejorar el tejido empresarial para generar más valor y un crecimiento sostenible y a ello debería orientarse la mayoría de la inversión pública, incluidos los fondos europeos que lleguen.
De ahí que demandemos un sistema fiscal que proporcione los recursos necesarios y entienda que el sector público tiene que dinamizar campos claves para el progreso, a falta de empresas privadas grandes de capital autóctono. Este es uno de los principales motivos por los que no compartimos las propuestas de rebaja de impuestos de forma indiscriminada, por ser injustas e ineficaces.
Por otra parte, proponemos una nueva política energética que haga su precio competitivo, ajuste sus precios a los costes reales, no lastre la competitividad de las empresas y evite el empobrecimiento energético de las personas.
Se hace imprescindible recuperar la inversión en I + D + i, mejorando los instrumentos para su gestión, que saque más partido a los recursos públicos, defina una carrera profesional a los investigadores, y se haga atractiva a los mejores talentos, en especial a los formados en nuestras universidades.
Incentivar el aumento de tamaño de las empresas al tiempo que se desincentive la atomización interesada, para eludir requisitos fiscales, es otra de las propuestas que planteamos desde CCOO.

BANCA PÚBLICA
El transito hacia un modelo de crecimiento de más valor no es posible sin crédito, sin un sector financiero eficiente y competitivo, una concentración excesiva de entidades financieras pueden favorecer el incremento del coste de financiación y darse posibles riesgos de exclusión financiera. Por ello proponemos la necesidad de una banca pública gestionada con criterios profesionales y de prudencia, que tenga como objetivos el aumento de la competencia, la transmisión de la política monetaria, el desarrollo local y la obra social, como retorno de beneficios a la sociedad.
Asimismo en CCOO defendemos la no privatización de Bankia y Mare Nostrum, que una vez saneados con dinero público, deberían jugar el papel de banca pública, sin renunciar Andalucía a tener su propio instrumento financiero.

DIÁLOGO Y CONSENSO
Aunque algunos criminalizan los acuerdos y la construcción de consensos, sobre todo cuando ellos no gobiernan, pretendiendo obstaculizar cualquier diálogo o acuerdo, CCOO no va a renunciar nunca a incidir en las políticas públicas, con la sana intención de procurar un mejor y más equitativo reparto de la riqueza. De ahí que propongamos al gobierno andaluz abordar el desarrollo de las estrategias 2014-2020, como elemento clave para un futuro más industrial y más competitivo, o la necesidad de buscar solución a 500.000 trabajadores del campo, para los que el sector no genera empleo, mientras la PAC continúa repartiéndose como un complemento de rentas, sin ningún otro compromiso de empleo.
Otras cuestiones de primer orden para el sindicato son las que afectan a los fondos de desarrollo rural, que deberían tener un fin exclusivo para generar tejido productivo, o las Políticas Activas de Empleo, que no pueden estar por más tiempo sin ejecutarse; el dinero de trabajadores y empresas tiene que dedicarse y revertir en los mismos.
La necesidad imperiosa de reforzar la protección a las personas tampoco puede esperar más si no se quiere acrecentar la pobreza y agrandar la brecha social, y hay que poner remedio a la creciente siniestralidad laboral y fomentar la prevención para evitar que se repitan cifras como las de este año, cuando en los 10 primeros meses han muerto 79 trabajadores y hay más de 65.000 con causa de baja médica.
Por otra parte, la brecha de género se acrecienta como consecuencia del aumento de discriminaciones que se acumulan sobre la mujer, cuestión esta a la que hay que ponerle remedio con políticas concretas y recursos suficientes.
Además, hay que garantizar la sostenibilidad de los sistemas públicos de sanidad y educación, asegurando las tasas de reposición y una financiación suficiente.
Desde CCOO seguimos reivindicando una Ley de Participación Institucional que dé cumplimiento al artículo 26 de nuestro Estatuto, que regula la participación de los agentes sociales y económicos en los diferentes foros institucionales con la administración pública, y reivindica abrir espacios de diálogo y negociación, no para proyectar ningún rimbombante acuerdo, sino para buscar un desarrollo óptimo del Estatuto que garantice una economía sostenible, un empleo de calidad y un mayor bienestar de vida a los andaluces y las andaluzas.

Esta noticia ha recibido 1124 visitas       Enviar esta noticia




<-Volver
Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los andaluces a expresar sus opiniones en este periódico digital.
andalucia.press no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor.

Envíe su artículo o carta a:
redaccion@andalucia.press


andalucia.press
Periódico Independiente
Málaga

Depósito Legal:
MA - 1.023 - 2000

Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet

Director: Alejandro Ortega
Fundador: Federico Ortega

952 410 658
678 813 376
contador
visitas desde nov. 1998