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Cuentos y relatos globales
-Molino de papel- “EL MOCHO DE LAS PRENDAS” (DE LAS SALAS) | | Cuentos y relatos globales. 13.09.26 | Ampliar | De las Salas se enamoró de Lucía; pero Lucía no se enamoró de él.Escribe; Walter Pimiernta J.- Él era mayor. La vio una tarde crepuscular, como suspendida en el oro de un sol mortecino. Se detuvo al verla. Suspiró. Se olvidó de su prisa y se caló un poco más su corto sombrero de fieltro gris. La miró en ese instante exacto en que el mundo, por un minuto, se detiene para que uno vea las cosas hermosas. Con decencia, le pidió el favor a un transeúnte que por allí pasaba —en aquel pueblo todos se conocen— y en voz baja, dando las gracias, preguntó por ella como quien pregunta por un milagro. —Se llama Lucía, señor. Lucía. Cinco letras y otro suspiro. Lo repitió en silencio, letra por letra, como para que no se le gastara entre los labios. Y todo derivó en un intenso deseo de conocerla. De las Salas vendía prendas valiosas en una pequeña maleta de madera con vidrio de exhibición: anillos, sortijas, manillas, cadenas, crucifijos, zarcillos, collares, gargantillas, brazaletes, dijes y diademas. Tenía una clientela buena y confiable a la que visitaba, sin falta, todos los jueves del año. Era hombre de buen trato: cordial, de agradable charla y muy educado. Sin ser nativo del pueblo, tenía ahijados a los que no les dio la vida, pero a quienes pidió permiso para quererlos como si fueran sus hijos. Una vez, yendo con su maleta, se quitó decentemente el sombrero y cortejó a Lucía, pero ella no supo interpretarle la mirada. Le dejó entrever que si algo pretendía, en nada se comprometería. |
| Molino de papel- Segundo Avilés. “EL HOMBRE QUE SE BEBIÓ EL TECHO” | | Cuentos y relatos globales. 06.09.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.Segundo Avilés llegó al pueblo a las seis en punto de la mañana.Venía de Pailitas, de la finca El Remanso, de don Alberto Marulanda. Nueve mil hectáreas entre Pelaya, La Gloria y Tamalameque. Tres meses cogiendo algodón bajo un sol que no perdona, con las manos rajadas, la espalda doblada, llenando costales que pesaban más que él. En el bolsillo del jean marca “Era”, traía un fajo de billetes de a veinte pesos oro, de los que traían pintado a Caldas, doblados con cuidado y envueltos en una bolsa plástica para que no se le mojaran con el sudor: trescientos ochenta pesos. Era toda su cosecha. Le alcanzaba para una vaca y dos toros. Su mujer, Rosa Celorio, de los Celorio de Pueblo Viejo, Magdalena, le había dicho antes de que él se fuera para la cantina “El Rodadero”, donde la bocina lo llamaba con la voz de Antonio Aguilar cantando La mancornadora: —Segundo, con eso arreglamos el techo, que ya no aguanta otro invierno. Él había asentido con un movimiento de cabeza. Lo decía en serio. Se sentó en un taburete de cuero contra la pared de piedra de da a la Calle del Cementerio. Se quitó el sombrero de paja para limpiarse la frente. Tenía una sed de tres meses. Una sed de cerveza. —Caslito —era el cantinero—, regáleme una fría, pero bien fría. La primera se la tomó como se toma el agua después de cruzar el desierto. De un solo trago, con los ojos cerrados. Por acá no hay desierto, pero esa vez sí lo hubo. La segunda se la tomó más despacio, mirando a la gente pasar que lo saludaba: |
| -Molino de papel- EL "LOCO ARANGO", EN PRIMERA PESONA (Un loco que no era loco)
| | Cuentos y relatos globales. 30.08.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- A mí me dicen "El Loco", pero los verdaderos locos son otros. O quizás no. Quizás el único cuerdo en esta ciudad de calor endemoniado y brisa marina soy yo, o tal vez el mar de Santa Marta nos terminaba por secar el seso a todos, tarde o temprano. Nací bajo el apellido Arango, una estirpe de muchachos con buen pie para el balón, de esos que hacían gritar a la tribuna en el Eduardo Santos y gambeteaban la vida en una cancha con la camiseta del Unión Magdalena. Pero a mí el destino me dio otra clase de gambeta. Mi cancha fue la calle polvorienta, y mis rivales, o más bien mis compañeros de juego, fueron los náufragos de la razón. Viví mis mejores años en el Rincón Guapo, allá en la carrera quinta con calle cuarta. Un sector de gente brava pero noble, donde el sol golpea el pavimento desde las seis de la mañana como un mazo al rojo vivo y la música de los picós se mezcla con el olor a pescado frito y salitre. Después, cuando los años me pidieron un poco más de sosiego, mudé mis bártulos al barrio Nacho Vives, buscando un aire más reposado entre los cerros. Sin embargo, la fama ya me precedía a donde quiera que fuera. En Santa Marta todo el mundo me conocía. Si un alma en pena empezaba a gritarle insultos al morro en la bahía, o a desnudarse frente a la Catedral en pleno mediodía bajo los años sesenta, la gente no llamaba a la policía. Decían, con una mezcla de lástima, burla y urgencia: "Llamen al Loco Arango". |
| -Molino de papel- EL HOMBRE CINE | | Cuentos y relatos globales. 16.08.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Alfonso alucina con en el cine. Es peliculero. Vive una constante película. Siempre habla y camina igual al protagonista del último film que vio. Y ahí va caminando por el Paseo de Bolívar, bajo un cipote sol que le hace sentirse como Lawrence de Arabia cruzando el desierto, con la diferencia de que aquí el calor se ahoga a punta de raspao esquinero o donde “el Químico”, tirando guarapo helado... Lo jodido es que, alguna vez, Alfonso, tratando de representar en algo el personaje humano de la película 2001: Odisea del espacio que se vio en el Teatro Metro hacía ya unos meses, fantaseando ser el astronauta Dr. David Bowman (interpretado por el actor Keir Dullea), al día siguiente no creyó haberlo hecho bien porque, para él, esta es una película confusa que genera más preguntas que respuestas. Es más, Alfonso no iba a entrar a verla, pero lo hizo porque, en la cola, se pilló a la Rosa, una de sus pretendidas, acompañada de dos tipos del barrio: uno era un usurero del mercado que prestaba plata por horas a los plataneros y el otro un cobra diario de mala muerte. Esto lo hizo entrar y llevarse los dos chascos: el de Rosa en un viaje raro y el de una película hueso. —Y la Rosa que se las tiraba de santa mocarra como La novicia rebelde —dice contándome la historia. |
| -Molino de papel- “TIMITO”. EL TROMPEADOR DE CAMPECHE (de la vida real) | | Cuentos y relatos globales. 02.08.26 | Ampliar | A «el Negro Elías», a «Martín Yuca Asá», a Cayetano, a «Álvaro Pacheco», a «Bejuco» y a «el Negro de Santana», los trompeadores de mi pueblo.Escribe; Walter Pimienta J.- «Timito» Redondo era, en el corregimiento de Campeche, el respeto de los hombres. Nació para trompeador; esa fue su virtud sobrenatural de cuerpo entero. Siendo apenas un niño, en medio de un silencio de asombro y de un fuerte derechazo, partió las primeras narices en una fiesta de cumpleaños. Desde entonces, sus padres, alarmados por su violenta manera de conducirse, lo llevaron ante los médicos para que le curaran el peligroso mal de tira puño. Uno de los galenos consultados dictaminó que el niño tenía «trompeatitis aguda» y que, con unos cuantos correazos y unas «píldoras de tatequieto», se curaría; pero ese tratamiento no produjo en “Timito” ningún resultado benévolo. Otro patólogo clínico afirmó que el menor sufría de «jodentina perniciosa» y ordenó que le aplicaran inyecciones de «tranquilidina al cien por ciento», además de obligarlo a comer con cuchara de cobre; más tampoco sanó con ese método. Finalmente, «el Mago de Arjona», especialista en remediar males extraños y conocedor de los secretos de la vida y de la muerte, consideró que “Timito” padecía de «jodencia callejera». Lo sometió a un largo y espeluznante proceso de cuentos de miedo que debían referírsele antes de acostarse. ¡Pero qué va! Eso lo dejó peor. El Dios de arriba ya lo había decidido: “Timito” Redondo, hijo y nieto de Redondos, sería trompeador de los buenos. El cielo brillante de enero le otorgó ese ser de gracia y ese carácter de egregia dignidad con el que, gracias a sus puños de guayacán, le sacaría los dientes a más de uno y pondría a sus adversarios los «ojos colombianos». |
| -Molino de papel- “MIRO LO QUE ME GUSTA” | | Cuentos y relatos globales. 26.07.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J —Escoge armas, lugar, fecha, hora y dos testigos, y me mandas la respuesta con "Carlos Ugly", que es el hombre más serio de este pueblo —le mandó a decir don Emilio a don Jorge en un papel sellado escrito. Don Emilio le pagó cinco pesos por el favor a "Canillita", un mandadero confiable y de los buenos en ese tiempo. Al llegar a la casa del destinatario, el portador del mensaje dio tres golpes suaves a la puerta de la manera más educada y le dijo a quien le abrió: —Buenos días. Aquí le manda don Emiro a don Jorge este papel... Que por favor lo lea. Gracias. Y el mandadero, con el tiempo entre las manos —pues tenía otra encomienda que cumplir—, dio la espalda y cruzó la esquina con un andar ligero, llevado por la prisa de diez deberes más. Era abril de 1850. Don Jorge, haciendo buen uso de los servicios de “Carlos Ugly”, le mandó a decir a don Emilio —también en papel sellado y firmado— que, al ser él el desafiado y tal como lo dictaba la ley del duelo, ya había escogido las armas. El lugar del ristre sería la Plaza de las Moras el primero de abril a las dos de la tarde, y sus testigos: Ortega y Otero. Asimismo, notificó que José de la Rocha y Leónidas Armenta, sus padrinos en el compromiso, eran los encargados absolutos de fijar, redactar y publicar en las esquinas el cartel oficial correspondiente. En éste se invitaría a la comunidad a asistir a un duelo a pistola, de acuerdo con las reglas del código de honor del siglo XIX, el cual dictaba a la letra: «Los dos hombres involucrados (el ofendido y el ofensor) nunca se comunicarán directamente tras el altercado, para evitar riñas salvajes en los días previos y mantener el protocolo de caballeros». |
| -Molino de papel- “JONAS, BUSCA-VENAS” | | Cuentos y relatos globales. 19.07.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Jonás Busca-Venas tenía el don absoluto de encontrar agua a grandes profundidades bajo la tierra. En campo abierto y bajo un día completamente despejado, caminaba en línea recta sosteniendo una tensa vara de avellano en forma de horqueta a la altura del pecho. Justo en el punto exacto donde la madera se doblaba con fuerza magnética, miraba al dueño del terreno que lo había contratado y sentenciaba: —Cave aquí. A catorce metros exactos hay un manantial. Y nunca fallaba. Pero Jonás no solo desenterraba caudales. Tenía también la inequívoca facultad de descubrir otras realidades ocultas: adivinaba con pasmosa facilidad los pensamientos ajenos, desarmando las malas y buenas intenciones antes de que se convirtieran en actos. Aquello le venía de sangre. Era nieto de inmigrantes árabes llegados a Santa Cruz de Lorica en 1880, procedentes de las montañas del Líbano; viejos sabios practicantes de la geomancia que, leyendo las arrugas de la topografía, hallaban minerales en el monte y objetos perdidos en los rincones más oscuros de las casas. A su abuelo paterno, un místico llamado Nadim Al-Yanin que jamás pronunció una sola palabra en español, lo consideraban en el pueblo una especie de brujo, o un "Pokémon" de aquellos tiempos, capaz de rastrear lo invisible. |
| Molino de papel- EL CUARTO MEDICINAL DE MI ABUELA (Juro que lloré escribiendo esto). | | Cuentos y relatos globales. 12.07.26 | Ampliar | Escribe Walter Pimienta J.- Yo conocía la casa de mi abuela por muchas cosas, pero especialmente por sus olores y aromas; por sus sabores, por sus sonidos y ruidos—fantasmas invisibles que solo habitan en el recuerdo—de los que escribiré otro día. Su cuarto de dormir, por ejemplo, tenía un cortante olor medicinal que lo envolvía todo: aroma de químicos y plantas curativas, verdes sabias compuestas para el milagro de quitar dolores y fiebres. La ruda, el romero, la yerbasanta, la yerbabuena, la albahaca, el toronjil, el orégano, la manzanilla, la curarina y los efluvios de su botella de ron compuesto; allí habitaba el alivio a todo mal. Y en los transparentes frascos bocones, un pastillero de todos los colores que en pequeñas dosis y comprimidos, pasados con medio vaso de agua fresca de la tinaja, curaban el mal de la impaciencia y sanaban los dolores del mapa del cuerpo. En la experiencia y la historia de saber cuál calmaba un espantoso dolor de muela o cuál un dolor de cabeza, habitaba la magia de uno volverse nuevamente bueno; no se sabe si por la acción del medicamento o por su sonrisa del «ya se te pasó». |
| -Molino de papel- MAÑE DE 8 a 4 | | Cuentos y relatos globales. 05.07.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- A las ocho de la mañana, tras un desayuno «bien trancao" tomado una hora antes —consistente en un recalentado de arroz de frijol, tres huevos fritos, carne desmechada, dos arepas de queso, chocolate o café, y el infaltable jugo natural de guayaba—, Toño sale de su casa rumbo al trabajo. En la mano, balanceando una bolsa de manigueta, lleva su pijama y unas chancletas. Su jornada, que se repite idéntica todos los días, se extiende hasta las cuatro de la tarde. Toño trabaja en una colchonería del centro de Barranquilla. No es vendedor ni fabricante, tampoco el celador del establecimiento; sin ser nada de aquello, Toño cumple allí su jornada diaria. A diferencia de otros obreros, él no padece el sol implacable del Caribe; trabaja a la vista de todos, protegido detrás de las vidrieras del local. Los transeúntes que caminan por el sector se detienen intrigados ante el escaparate. El insólito espectáculo les arranca una leve sonrisa o algún comentario burlón. No es que conozcan a Toño y busquen complicidad con el gesto; es el asombro ante un oficio tan singular. Para la mayoría, un trabajo de tal naturaleza resulta inimaginable, casi inefable. En un mundo donde los hombres se ganan la vida como meseros, cantineros, carniceros, cocineros, choferes o cargadores de bultos; o como cajeros de banco, cuya corta felicidad consiste en contar y guardar el dinero ajeno; o bien vendiendo libros y periódicos en las esquinas, o incluso sumergidos en la infamia de limpiar alcantarillas, el dueño de la colchonería le diseñó a Toño un empleo a la medida, en un cuarto acondicionado especialmente para él. Allí, a la vista de todos, se le ve plácido y feliz. En la colchonería, Toño no hace otra cosa que lo suyo y gracias a esta estrategia, el negocio prospera y las ventas marchan muy bien. |
| -Molino de papel- HUELE A TORO | | Cuentos y relatos globales. 28.06.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Cada vez que en el pueblo la gente veía pasar a Alejandro Ahumada, mezclado entre sus propias vacas mientras las llevaba a pastar a su finca, hablaba de su historia en voz baja; sin embargo, nadie se atrevía a decirle nada. Lo mismo acontecía cuando entraba al billar con ganas de jugar una partida: ninguno de los allí presentes era capaz de espetarle, de forma peyorativa o metafórica, lo que por su conocida situación tanto querían decirle. A la multitud que esa tarde colmaba el billar le incomodaba su presencia, la cual consideraban aberrante. Pese a ello, manteniéndose reservados y aceptando a regañadientes su fortuita aparición, todos se guardaban el secreto de aquel cuento —no tan cuento— que lo distinguía, sobreviniendo siempre entre los asistentes quien lo retara a un ocioso juego de 323 carambolas .Partidas de las cuales, en más de una ocasión, entre retado y retador, surgía una digna amistad y un vínculo en el que el confrontado jamás le mencionaría lo que otros callaban, de modo que, a partir de ahí, ni el uno ni el otro se perdían el respeto y la confianza. Por otra parte, a Ahumada le gustaba hacer amistades permitiéndose un temperamento suave, familiar y adorable. Quince años después de aquello que le ocurrió —o que terminó por domesticarlo—, Alejandro, el desdichado, ya estaba acostumbrado a esa otra naturaleza descubierta cuando quiso despejar una duda, o tal vez una falsa impresión. Desde entonces, vivía debatiéndose entre lo bueno y lo malo, entre la verdad y la mentira. |
| -Molino de papel- Del mundo de antes... De pronto una aldea | | Cuentos y relatos globales. 21.06.26 | Ampliar | "Los pueblos son libros. Las ciudades periódicos mentirosos." -Federico García Lorca- Por: Walter E. Pimienta Jiménez.- De pronto (siempre hay un "de pronto" o unos "de pronto" en las historias que, de súbito, de manera rápida, inesperada o sin preparación, ocurren, suceden, pasan, acontecen, surgen o vienen; este al que me refiero aquí no lo ponga como sinónimo de duda, de posibilidad o probabilidad; no, este fue un de pronto repentino, apresurado, de improviso), cuando la aldea dejó de ser una aldea de calles polvorientas, apacibles y silenciosas, para convertirse en un pueblo de calles pavimentadas, escandalosas, bullosas, alteradas y agitadas. Una aldea donde la gente iba a los velorios con ganas de revivir al muerto refiriendo cuentos y un caudal de historias del difunto, y tomando café hasta el amanecer. Y era la misma, una aldea plácida, pacífica, serena y mansa donde los pájaros, en sus nidos, hacían la siesta de la tarde y donde sus tres policías, cansados de hacer nada y muertos de sueño, por turnos, dormitaban con las gorras sobre la cara, sentados en alguna de las bancas del parque, soñando que cogían a un ladrón inalcanzable que llevaba una gallina entre las manos. |
| -Molino de papel- 'Alguien tendrá que pagar los platos rotos' | | Cuentos y relatos globales. 07.06.26 | Ampliar | No sé cómo empezar esto. Donde Celina, los platos llovían. Donde Celina los platos pagaban los platos...rotos. Donde Celina los platos volaban.Escribe; Walter Pimienta J.- Esto ocurría cada vez que Celina pelaba con Simeón cuando este amanecía donde la otra, con Hildebranda Urrego, y de allá venía a su casa como si nada y con una cara fresca a la que la brisa de diciembre, rayando la aurora, rozaba dibujándole en los labios una sonrisa de amor...y una calma en la piel y una rosa en la solapa y una mirada que escondía las picardía de una noche de pasión y un olor grato a “Agua de Florida Murray & Lanman” y los dientes impecablemente lavador con “Pepsodent” y un cantico pendejón entre labios que decía... “Luna que se quiebra sobre las tinieblas de mi soledad...” . Y esto sacaba de quicio a Celina hasta perder la paciencia, irritarla y exasperarla llevándola al límite de no reencontrar la compostura y el control...y entonces, platos iban y venían, venían e iban...platos por allá y platos por acá...por acá y por allá...Platos y platos...y más platos... |
| Molino de papel - En el día mundial de la tortuga, mayo 23 MI TIO GOYO, EL HEROICO | | Cuentos y relatos globales. 24.05.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Allí, frente a la que entonces sería la silenciosa, arenosa y hermosa playa de “Las Ventanas, un día de mayo de 1963, mi tío Goyo, llevaría a cabo el acto más “heroico” de su vida. No estaba él esa vez en ninguna gesta independentista, se encontraba por ahí , a la media mañana, buscando unos terneros extraviados que se le habían escapado del chiquero contenido en el corral de ordeño que hubo en los tiempos de gloria y prosperidad en la finca de mi abuelo Hernán, “La Playa”. Mi tío Goyo, esa vez, cazó una tortuga. Algo como para no ignorar. Seria de las últimas que ya empezaban a escarcear, algunas de las cuales, según Jorge Rocha, vecino pescador de la misma zona, si no salían a desovar en mayo, entonces lo hacían en noviembre, ocasiones que él aprovechaba para, de manera furtiva, dando expectante salidas al sitio, mayormente de noche, darles beneficiosa caza furtiva. Lo más lejano que quizás tendría esa vez mi tío en su mente, quizás en el umbral de sus cuarenta, sería esta vivencia: cazar una tortuga gracias al desvarío de unos terneros extraviados y desmadrados. Contaba “Goyito”, como le decíamos, que calladito, vio la tortuga haciendo un hueco en la arena seca con las aletas y que en este, acomodada, empezó a poner sus huevos (desovar) y que era grande, muy grande...Que se le cercó sin que ella lo observara, que se quitó la camisa y enseguida, como una ave rapaz, resuelto y lleno de valor, se le tiró encima y que aquello fue como una lucha de toros; en ese cao de un “toro viejo” con una agreste e indómita “caparozonada” bestia que en su desespero estuvo a punto de ganarle la pelea y, suspendiendo su desove, casi retorna al mar. Pero que por suerte, Goyito, antes de que esta entrara al agua, haciendo un esfuerzo magnánimo se le lanzó de nuevo y logró voltearla, acción que para esta clase de animales puede ser causa de una horrible muerte y en la ausencia de sus aleteos, las hace “obedientes” al enemigo reductor. |
| -Molino de papel- LOS 8 CANDADOS | | Cuentos y relatos globales. 17.05.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Cuando Silvestre, el sacristán, después de la misa de la mañana puso el octavo candado a la puerta de la iglesia, cada uno de los cuales tenía una llave diferente, tuvo la impresión, algo embolatado, de que aquel domingo tenía cara de lunes. Lo de dejar los ocho candados, con ocho llaves distintas, puestos por Silvestre en la puerta de la iglesia, obedecía a su estricto sentido de seguridad y vigilancia en la consideración de que no volviera a darse otra vez lo del robo del hacha a la imagen de San Judas Tadeo, ocurrida la tarde de un sábado, cuando una mujer solterona, en la creencia de que al santo, si lo despojaban de esta, a lo quince días le hacía a la ladrona el milagro de darle novio para casarse y solo así se la devolviera. Y esto, precisamente esto era lo que le preocupaba al fil sacristán porque no quería caer en la lengua de la gente que a lo mejor pensaba fue cómplice de aquel acto pecaminoso, impío y profanador, no teniendo él velas en el entierro. Silvestre tenía alma de niño y ese domingo, iría a vespertina. Daban, en el Teatro Montecristo, una de Joselito, el pelaito español que cantaba como un ruiseñor. Después, iría a la esquina de la cantina de “la Niña Sara, a comerse un helado de crema de vainilla de los que allí vendía el señor Ramírez en conos de galleta griega. |
| -Molino de papel- 'El ángel del paseo Bolivar' | | Cuentos y relatos globales. 10.05.26 | Ampliar | Hay ángeles que parecen ser personas y personas que parecen ser ángelesEscribe; Walter Pimienta J.- Era lo más lejano para mí, que ese día, o mejor, que ese mediodía, a mi paso, me encontrara con un ángel de carne y hueso. El sol mataba. Y, allí, a medio camino entre la carrera 43 y 44, pleno centro de la ciudad, Paseo de Bolivar, montado sobre una banca que alguno le prestó, con límpido ropaje de blanco y rojo satinado, atravesado por un rayo de espiritualidad, estaba la alada y celestial figura, “querube vivo caído del cielo sin haber sufrido este daño alguno en lo que debió ser su silencioso descenso”. Los niños, de las manos de sus madres, lo miraban sorprendidos, algunos transeúntes igual y yo también a punto de persignarme al verlo. El mundo parecía ignorar el caso. El cielo lo veía. En medio del fragor, un olor a rosas se hacía presente. Dice la tradición espiritual y las creencias sobre las presencias angelicales, que la venida de estos a la tierra suele anunciarse a través de aromas dulces, intensos y puros sin que tales fragancias tengan una fuente física aparente. Y, en el lugar, parecía sentirse aquella aroma. |
| -Molino de papel- LA OLLA, LA OLLA, SE ROMPIÓ LA OLLA | | Cuentos y relatos globales. 03.05.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Y digamos que hace muchos años, en un pueblo de cuyo nombre si me acuerdo pero no lo quiero decir, se rompió una olla, sí, una olla, uno de los inventos que en otro pueblo, recién conocido el concepto de que la tierra era redonda, alguien, para beneficio de la humanidad, poniendo en ello todo su ingenio, hizo. Y digamos también que esta olla debió ser de barro sino no se hubiera roto...Se usaron estas, las de barro, por mucho tiempo, y la vaina fue que, hubiese sido cuando hubiese sido, la tal olla se rompió porque son las de barro, en muchos casos, las que más se rompen y por eso, y no por otro motivo, por ser de barro, esta se rompió... Creo que mejor explicado no puede estar... Bueno, de lo poco que se sabe es que la olla en referencia se rompió un sábado; lo que explica que las ollas se rompen cualquier día, ya de aluminio u hechas en cualquier otro metal, pues no tienen la capacidad las mismas, ni el poder, ni la facultad, ni la potencia, ni la ventaja, ni la virtualidad, ni la honradez, ni la integridad, ni la ética de no romperse, mucho menos si son de barro como esta que tenía que ser barro sino no se hubiese roto. ¿No creen? Digamos que debió ser la olla que se rompiera, una olla agrande, de aquellas que antes hacían y vendían los alfareros de Malambo y tenían fama de duraderas y de agregar a los sancochos un añejado buen sabor por tradición y raigambre si se les asistía con un buen encendido fogón de leña, ya montada ésta en tres bindes o en una hornilla de palos y adobes, como las de otrora, que eran el corazón encendido de las casas en los pueblos. |
| -MOLINO DE PAPEL- Un tema de Semana Santa CUAMDO DIOS ANDABA POR LA TIERRA | | Cuentos y relatos globales. 05.04.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta.- Cuando Dios, plenamente divino y humano, encarnado en Jesús andaba por la tierra, tan pronto amanecía, las gentes de los pueblos abrían de par en par las puertas y las ventanas de sus casas para que por estas entrara su bendición. Todo era posible en tal tiempo y, en la dimensión de la realidad y el alimento a mis ficciones fomentadas por mi mis abuelos, siendo yo apenas un niño que todo lo creía , así como creía que en verdad Dios, igual que Pedro anduvo por su casa, sobrada razón tendría el Creador como Creador para andar a sus anchas por este mundo, de modo que, apoyado en el decir de ellos (de mis abuelos), y en sus convicciones, me resultaba completamente normal y acostumbrado que, aferrados en su sabiduría o en sus empecinamientos, a pie juntillas, me metieran en la cabeza hechos incomprensibles e inabarcables porque La Providencia así lo dispuso y entonces aceptaba, como del todo natural, que las inmensas rocas y piedras del mundo en la Semana Santa caminaran o se movieran y cambiaran de sitio avanzando un milímetro por cada siglo… Cuando Dios andaba por la tierra, decían mis abuelos, todos en el
pueblo creían en Él y nadie le cerraba la puerta de su casa…Y en
atención a lo que estos me decían, entonces Dios entraba a la
casa de Demetrio, daba los buenos días, se sentaba en un taburete
y se tomaba un café en la esperanza del día en que le haría a
este el milagro de darle la vista por su fe…Demetrio era
ciego. |
| -Molino de papel- Prosa de la nostalgia ¿Dónde están los abuelos y abuelas de antes? | | Cuentos y relatos globales. 22.03.26 | Ampliar | Ya se donde estan los abuelos de antes Siempre tendremos historias vívidas por contarEscribe; Walter Pimienta J. Hace años que a los míos, a los de mi infancia, nos los veo en las frescas tardes en la puerta de la casa conversando sentados en sus mecedoras y taburetes de cuero. Mis abuelos, y todos los abuelos de antes y los de todos, deben estar por ahí, en las fotos viejas de “Cabica”, el único fotógrafo que había en el pueblo... Cierto, ahí deben estar. Busquenlos. ...Murieron sus hijos y no tengo a quien preguntarle dónde están mis abuelos de antes y los de ustedes y entonces me lo pregunto y me contesto: Los abuelos de antes, y entre ellos los míos, están en el cielo y desde allá nos cuidan...Y a mi abuelo Hernán y a mi abuela Cristina; a mi abuelo Ismael y a mi abuela materna, ya muerta, a quien no conocí.... los hago ahora no sentados en la puerta de la frescas tardes en la puerta de la casa conversando sentados en sus mecedoras ni en un taburetes de cuero, sino pugnando contra los olvidos, tal vez reposando cada uno en una estrella mientras, seguro, mi abuelo Hernán, a placer, se fuma un “Tabaco Roa” del que él en vida me regalaba la marquilla de papel para que yo, poniéndomela en el dedo anular de la mano derecha, con esta jugara creyéndomela una sortija. |
| -Molino de papel- MARGARITA (La historia de una cuidadora de un enfermo de Alzheimer) | | Cuentos y relatos globales. 16.03.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Margarita se levanta temprano. Bueno, para Margarita lo de levantarse temprano es levantarse cuando ya otros se han levantado; es decir, a las 7. Y no es que ella sea perezosa sino que se acuesta cuando su esposo, antes, cada noche, preciso en el tiempo, da las doce vueltas cíclicas concebidas a la cama y, previamente, va a la nevera, la abre y la cierra; apaga y prende los bombillo; se queda viendo un punto fijo; sonríe por algo, cuenta en silencio con los dedos, se sienta y se para de su silla favorita, abre el grifo de la cocina y olvida cerrarlo, va al baño, se mira en el espejo, habla consigo mismo, se rasca las cejas; la mira ella y le pregunta lo de siempre: ¿Usted es la muchacha del servicio? ¿Como se llama? ¿Cuándo vino? ¿Cuándo se va? Y luego cae en un silencio profundo y esconde un papel en alguna parte. Se quita y se pone el reloj, se desabotona y abotona la camisa, se pierde de la sala al comedor, verifica la seguridad de la puerta principal y, finalmente, se acuesta, cierra los ojos y se va quedando dormido como un niño cuando la pastilla de “Queteapina” le empieza su efecto. |
| -Molino de papel- NOSTALGIA DE LA PLAZA VIEJA A raíz de la iniciación de la construcción de la nueva plaza de Juan de Acosta | | Cuentos y relatos globales. 08.03.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Se va la vieja plaza amiga, la que conocí de polvo y arena...Se va con el cambio de los tiempos; pero nunca se irá de la nostalgia, de los recuerdos, de los momentos, de la historia...De joven caminaba por ella, visitaba el billar cantina de la Niña Sara, saludaba a los presentes y escuchaba las historias de “el Churre...Y no tenía ni nunca tuvo nuestra plaza un nombre emblemático...simplemente era ese: LA PLAZA... Se va la vieja plaza amiga, corazón vital del pueblo porque, para ir a la escuela, de niño, pasaba por la plaza; para ir a la iglesia a misa los domingos , pasaba por la plaza; para ir a la casa cural a pedir agua bendita y con ella espantar al diablo, pasaba por la plaza; para ir a la alcaldía a ver a un alcalde que se moría de aburrimiento porque aquí nunca pasaba nada, pasaba por la plaza; para ir a tomar el bus que me llevaba a la ciudad, pasaba por la plaza; para ir a bailar en la fiestas patronales, pasaba por la plaza...Los vivos y los muertos, también pasaban por la plaza: los primeros, buscando la existencia, los segundos, llevados en ataúd a la otra vida... Por la a vieja plaza amiga, se paseó en Semana Santa, llevado en andas, El Hombre de la Pesada Cruz con la pesada cruz en sus hombros redimiendo al pueblo entre nubes de incienso y rezos e instaurando con Él una relación viva en la fe. |
| -Molino de papel- Historia de un viejo de 27 | | Cuentos y relatos globales. 28.02.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Aquel domingo de octubre, y tenía que ser es en octubre porque en octubre ocurren cosas raras como estas, Joaquín Daniel Domimgues Salazar, temprano, al levantarse como de costumbre, antes que Ana María, su esposa, y que su pequeña hija, Ursula Amaranta, este nombre lo sacó de las personajes de “Cien años de soledad, pues era un consumado lector de las obras de García Márquez, en chancletas y pijama, caminando en la semi penumbra, por instinto encendió la bombilla de la sala, se miró al espejo y, asombrado, se dio cuenta que, sin dolor de ninguna clase ni en ninguna parte, la mitad de su cara se le había envejecida de pronto y así también el ojo de ese costado, lo tenía achicharrado y enmarcado en unas pestañas largas y la piel con arrugas, Media cabeza llena de canas y le había salido un medio naciente bigote y una media barba de pelos blancos y duros. Joaquin Daniel, a noche que había pasado ya, se acostó a dormir de 27 años, tres meses y quince días de edad y ahora, al despertar, del lado izquierdo de su rostro amanecía como teniendo 98 y como si el reloj de su vida, desaforado de horas, minutos, segundos y décimas de segundo, de súbito, lo pusiera a vivir 71 años más , así, de golpe. Pero el acontecimiento no paró aquí. |
| -Molino de papel- ADIOS A LA PALABRA ADIOS | | Cuentos y relatos globales. 22.02.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- La gente, antes, se despedida con la palabra adiós. Adiós para ir del trabajo a la casa y de la casa al trabajo. Adiós para ir de la casa al colegio y del colegio a la casa... Adiós a una chica que nos gustaba mucho al verla pasar. Este último adiós se acompañaba de una sonrisa medio reprimida y, algo apenados, con las manos en los bolsillos, en el caso de nosotros los hombres, era este un adiós repetido en la mañana, al mediodía, en la tarde y en la noche porque la chica nos gustaba que nos gustaba, de modo tal que este adiós no podía reprimirse y, por el contrario, tenía el gozo de una sugestiva mirada...Y no era aquel un adiós, un adiós para siempre sino para dentro de otro ratico de pasada y pasada... El adiós de enamorado, dicho de la manera más clara, era un adiós que no se aguantaba en la boca. Menos si ella, la pretendida, acompañada por su madre, estaba sentada a la puerta de casa, y fuese uno conocido o no por ellas, dicho adiós se decía porque se decía...y si lo era, se entonaba con cierto marcado alargamiento en la palabra que denotaba un tono de amistad y de cariño...y acto seguido, como para no denotar cierto nerviosismo, si el adiós, más que para la madre de ella, era para la chica que nos gustaba porque nos gustaba, por instinto se miraba el reloj, si era que teníamos o lo llevábamos puesto en la muñeca y de ser que sí, seguro que ni la ahora exacta de ese adiós sabíamos a la hora de la hora... Los adioses de antes, eran claros, como la mima sola palabra o interjección de cinco letras. Se sentía viva. Y cuando era una adiós despedida, iba acompañada de un amistoso abrazo. Y si era un adiós de amor, la acompañaba un beso...Era ese adiós, todo un vínculo único y sentido...inmutable... Guardando el deseo de un volver a ver al otro u otra...Y cuando era un adiós para siempre, este se decía con la tristeza decadente de un final...cerrando una historia para siempre... |
| -Molino de papel- DIJO QUE SE IBA DE VIAJE | | Cuentos y relatos globales. 08.02.26 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J..- Como todos los martes de cada semana, dijo que se iba de viaje. Se lo dijo a su mujer. -Motílate si vas a viajar-le dijo ella. -Si. Al regresar, salgo para Magangué y me iré motilado. No te preocupes. Él viajaba y acostumbraba a volver al día siguiente. Vendía enciclopedias en los pueblos vecinos. Salió a la calle y, en una esquina, tomó un bus de la línea “Rebolo las Nieves”. Minutos después, se dirigía al centro de la ciudad. Iría a donde Ballesteros, bajos del edificio “El Iris”, plaza de San Nicolás. La zona le era conocida desde cuando niño y, del brazo de su madre, esta lo llevaba por allí de compras. Ballesteros, sin cliente, a esa hora, estaba sentado en la silla de motilar y, leyendo un periódico, esperaba que alguien llegara en demanda de sus servicios. Eran las diez de la mañana. |
| -MOLINO DE PAPEL- Diciembre en palabras libres, diciembre en libres palabras | | Cuentos y relatos globales. 14.12.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Cuando en mi pueblo conocí al más lejano diciembre, lo conocí de azul y blanco y se me dio por creer que tenía una sonrisa tímida y reprimida, como la de un muchacho primerizo de escuela. Los diciembres que después conocí tenían el frío de las tarjetas navideñas que le mandaban a mi mamá mis tías, con motivos de un señor gordo que le llamaban Papa Noel, vestido de rojo, queriendo ir por el mundo en un trineo tirado por renos, procedente de un país hecho de nieve. Y fue esa también la primera vez que vi la nieve así fuera en un colorido dibujo. En aquellos diciembres, aunque había canciones alegres, también las había tristes; recuerdos alegres y recuerdos nostálgicos y, en la tales tarjetas, una leyenda de letras doradas con un mensaje de paz disfrazada de un silencio ruidoso y un tiempo que se escapaba de todos los relojes. De joven, me gustaba diciembre en mi bufanda gris y roja. Me gustaba diciembre en el abrazo y los encuentros…Pero los había de adioses, de miradas frías y d lagrimas olvidadas. Me gustaba diciembre en las burbujas de una copa de champaña y en la ilusión de un beso dulce y amargo. Aquellos diciembres, como estos, tenían minutos cortos y largas mañanas. |
| -MOLINO DE PAPEL- FITO, ÑATO Y “CURRO” | | Cuentos y relatos globales. 07.12.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Envuelto en la niebla de la madrugada, con su hecho pensado, sale Fito esa vez del rancho que cuida. Sus pies en abarcas sienten la humedad de rocío que ha mojado el pasto. Había dormido a ratos. Pensaba en el burro. Ahorita saldrá el sol y la niebla se iría despacio. -Lo amarro y me lo llevo. Es maso. Lo saco de la parcela y lo traspongo: pero lo que es hoy, me robo. Los del rancho de Ñato, aún duermen. Van a ser las cinco de la mañana. Detrás de un vapor gris, comienzan a ser visibles los árboles. Fito, cabuya en mano, ha entrado a la parcela vecina. Allí pasta “Curro”, el burro. Hay un aroma natural y fresco en la pradera. |
| -Molino de papel- AFUERA YA ES DICIEMBRE (Un texto decembrino) | | Cuentos y relatos globales. 30.11.25 | Ampliar | Diciembre siempre necesita más de un verbo para vivirlo y más de un adjetivo para calificarloEscribe; Walter Pimienta Jiménez.- Absorto y ensimismado en sus actividades cotidianas, Clodomiro tardó un poco en advertir que afuera, en el exterior, ya es diciembre detenido en las redes de luces de colores titilantes y brillantes que su viejo vecino Inocencio, montado en una tambaleante escalera, en la ventana de su casa coloca. Todos, en el barrio, menos Clodomiro, aguardaban la llegada de diciembre: los niños, el sacerdote de la vieja iglesia afinando el viejo armonio que dormía en el polvo de la sacristía, las figuras de yeso de los pesebres; los pájaros que escondidos por ahí, susurran entre las hojas. Las estridentes chicharras incapaces de guardar silencio, lo mismo que el alegre vendedor de gorros de Papá Noel que, con aire de fiesta y feria patronal, hace del parque, cada día, un domingo divertido. Clodomiro va a su rústica ventana aún sin luces de diciembre y un
pedazo de cielo sin nubes que a través de ella mira, inmenso y azul,
también me se lo dice junto con un sol incapacitado de atardeceres…y
un viento que por ráfagas suaves refresca todos los caminos y sendas,
le avisa que afuera, afuera ya es diciembre… mientras que su rancho
por dentro aún huele a sobreviviente invierno, guardando en cada
rincón la abrumadora inminencia de la concluyente y última tormenta
que no aleja de sus oídos el postrero fragor del recuerdo de mil
truenos y el implacable… ¡Tac! ¡Tac! ¡Tac! Incesante de las repetidas
goteras del techo. |
| -MOLINO DE PAPEL- 'El hombre que mató al diablo' | | Cuentos y relatos globales. 23.11.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J..- Municipio de Juan de Acosta, año de 1939, finales de noviembre. Le trajo “el Niño Alber”, vendedor de imposibles y de cacharros en el pueblo, por encargo expreso y con garantía de pago, a Zorobabel Arteta, hombre pudiente él, la escopeta más costosa de aquellos tiempos, una Remington 870, calibre 12, adquirida en Indumil, con capacidad para 8 cartuchos en carga, punto de mira doble, encimada con cuatro cajas de tiro, un cuerno metálico para llamar venados, un par de guantes de cuero, un par de botas de casería, una carrilera de pecho para 25 capsulas, un cuchillo desollador con su funda de cuero, una cantimplora, una gorra de lona y una lampara de cacería recargable con carburo, todo por la suma de $625.000 cancelados en efectivo ante dos testigos presentes: Alberto Barraza y Josecito Echeverría. Y, además, con su respectivo permiso legal vigente por cinco años, firmado y refrendado por el entonces ministro de guerra, José Joaquín Castro Martínez en tiempo del presidente de la República, el doctor Eduardo Santos. Solo falta decir de la potente arma, que no había igual entre los habitantes del lugar por lo moderna y lo costosa para orgullo de su dueño quien, como cazador, llegado este momento, marcaría un antes y un después, desplazando su escopeta a las armas de avancarga de los abuelos y bisabuelos; aquellas que se cargaban por la boca del cañón con un menaje de perdigones, nitrato de potasio, carbón vegetal en polvo, azufre y pólvora negra. |
| -MOLINO DE PAPEL- 'La novia de Puerto Colombia' | | Cuentos y relatos globales. 16.11.25 | Ampliar | (Vainas de una fantasma ni del todo cierto del todo probada)Escribe Walter Pimienta.- Generalidades. Sea lo primero decir que la fantasma de “la Novia de Puerto Colombia”, alma en pena ella, lleva ya más de cuarenta años dizque manifestándose a los vivos, de cuando en cundo, con el mismo vestido blanco y el mismo velo de prometida en la nostalgia de un mundo que para ella, poco ha cambiado y allí, apostada a un lado de la carretera que de Barranquilla va a este municipio (Puerto Colombia), en el silencio de la noche, continúa la pobre matando mosquitos pidiendo un aventón cual un cuento de terror que no ha podido ser arrasado por el progreso y que, en cambio, por ley de miedo (porque de algo hay que tener miedo en esta vida), continúa siendo con ella en la oscuridad, la protagonista de una historia acechante, profunda y espantosamente ancestral. Lo de novia le cabe a “la Novia de Puerto Colombia” porque siempre así ataviada dizque los vivos la han visto y porque así vestida, antes de morir, de su casa saldría la vez que se iba a casar o se casó. Unos dicen que “la Novia de Puerto Colombia, pereció en un accidente vehicular en dicha carretera (supuestamente iba en un taxi)…Otros consideran que alguien, así vestida, la mató (¿?). ¿Por qué Puerto Colombia? Quizás era de allá (ella) o él (el novio) O sin ser de allá ninguno de los dos, decidieron casarse ahí lo que, al parecer no ocurrió. Nunca se habla de que en el sitio (la carretera) de Puerto Colombia, donde pudo ocurrir el accidente o el asesinato), solo o acompañándola, salga el novio de “la Novia de Puerto Colombia, como si este no hubiese muerto en el hecho, solo ella. |
| -MOLINO DE PAPEL- De la batea de Prima Clara a las lavadoras modernas de hoy | | Cuentos y relatos globales. 09.11.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Hace no tanto tiempo, prima Clara, logrando ver el crepúsculo del siglo XX, a mano, en su batea, debajo de la sombra de un árbol de tamarindo, con jabón de bola, agua de su pozo inacabable, a manduco, a sol y a pulmón, lavaba y extendía en su patio la ropa del mundo, haciendo de esto en vida su humilde y más honrado trabajo al lado del señor Facundo, su compañero de eternos amores, con quien, empleado él de sí mismo como campesino, juntos, COMO Dios manda, criaron y levantaron 10 hijos… La batea de prima Clara solo se “apagaba” cuando ya no había sol y se encendía de nuevo al día siguiente si lo había…Y cuando llovía, ella y su batea descansaban… Prima Clara lavaba como un llamado a la obligación del bíblico mensaje: “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”…y fue este siempre su resignado y hacendoso quehacer sin que la humilde mujer de quien escribo, pensara que la tecnología, en el afán de cambiarlo todo, un día innovaran su trabajo y su bregar y este, hoy solo sea cosa del pasado haciendo del mismo, quizá para algunas, de pronto, un recuerdo grato. Antes, una batea no era una simple batea, era para las mujeres doblar el lomo frente a ella, como lo habían hecho ya las abuelas y bisabuelas y, enseñadas por estas, empezaron a hacerlo también sus nietas y bisnietas… |
| -Molino de papel- Siempre llueve el día de los muertos | | Cuentos y relatos globales. 02.11.25 | Ampliar | Walter Pimienta Jiménez.- Es primero de noviembre, día de los angelitos. En el pueblo, los dos de noviembre, día de los muertos, amanece cubierto de niebla y, a ratos repetidos, caerá un húmedo roció. Eso será mañana porque las nubes de la noche, igual que el año pasado, duermen encima de los techos de las casas buscando mojar a los vivos. Hoy, un sol pendejón, a veces sale y a veces no, se ha levantado despacio, con flojera, como enrollado en su sábana dejando hilos encima de su tibia cama. Un vapor gris, apenas visible, sube de las lomas cercanas y de la tierra mojada; pero como si alguien lo soplara, se desvanece enseguida. Y detrás, filtrándose por lo techos de palma de las cocinas, asciende en columnas un oloroso humo de leña de trupillo cubriendo el plomizo cielo. Es que quienes allí viven, desde bien temprano, en labor conjunta de maíz cocido y molido con queso y panela; amasados con un agregado de anís y vistiéndolos luego con hojas de monte teñidoras, tuzas suavizadas en agua y ataderos sacados a los sacos de fique para amarrarlos, estaban en familia haciendo los bollos de angelito. |
| -Molino de papel- EN EL METRO A METRO | | Cuentos y relatos globales. 26.10.25 | Ampliar | Porque lo viví, lo cuentoEscribe; Walter Pimienta.- El alto andén sucio de chicles pegados y de colillas de cigarrillos, estaba lleno de gente a lado y lado. Todos, aquellos de allá y estos de acá, parecían ensimismados. Tenían cara de cansancio acabados de levantar. Los dos tresnes, sincronizados, aparecieron justo cada uno por su carrilera en diferente sentido. Las gentes, atropellándose, se agolpan. Con un chirrido de hierros que les salió del alma, las dos máquinas se pararon y, de golpe, abrieron sus puertas…y las gentes, como si fueran muñecos articulados, unos saliendo y otros entrando, a los empujones, se meten a toda prisa. Ellos, los que entraron en este, y aquellos que entraron en el que se fue, son la gente desconocida de Nueva York, la ciudad de una lengua extraña. La ciudad de una gente que le sudan los manos agarrados de los pasamanos altos del vagón. La masa se empuja. El tren va repleto. Los más bajos de estatura, colgados de los tubos, parece que levitan envueltos en el mismo sofoco, en la misma apretazón; envueltos en mil perfumes y colonias de baño y en mil sudores sin desodorante. |
| -MOLINO DE PAPEL- El dia que sofanor le partio la frente a pedrito | | Cuentos y relatos globales. 19.10.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta.- En un sitio privilegiado de su frente, tiene Pedro Alba (el de Diego, el mimos a quienes algunos llaman “Pirruña” o Pedrito”, una cicatriz a causa del juego al bate (especie de beisbol entre muchachos salido del beisbol mayor, jugado con pelota (bola) “blanda” lanzada al bateador por parte del pícher con poca velocidad; bola hecha de manera casera con un centro de bollo de yuca algo seco, tejida con pita de curricán, envuelta con tres capas de cinta negra pegante (gutapercha) y cuatro de esparadrapo; nueve jugadores por bando; tres bases y el home pley, escaso de manillas de cuero por lo que tocaba parar la bola a mano limpia, un palo fuerte (de carreto o guayacán), por bate, cero uniforme, con cualquier calzado puesto y si acaso, por ahí; una gorra de pelotero de quien la tuviera), jugado a 9 entradas si el partido era reñido o de menos si el carreraje era amplio y el equipo contrario, dada la amplia ventaja, se retiraba o en otro caso el partido no se seguía cuando uno de los jugadores, sacando la bola de jonrón, esta caía en lejos y al ir a buscarla, no aparecía y, además, jugado en la calle para incomodidad de los vecinos por el número de tejas partidas. |
| -MOLINO DE PAPEL- JUBILADOS
| | Cuentos y relatos globales. 05.10.25 | Ampliar | Faltaba Miguel. Escribe; Walter Pimienta J.- En la fila del banco, caja número 3, había 35. Ya se conocían todos. Llevaban años en esto los más viejos haciéndolo cada mes. Los más recientes también, conociendo poco a poco a los demás. La mayoría solo se veía cada 25 y en tal fecha se volvían a saludar. Era el pago de marzo. Los que sufrían alguna incapacidad física y quizás también del alma o de ambas, esperaban sentados en las sillas cercanas… Algunos estaban acompañados de sus esposas o esposos con edades cercanas, o de un hijo o hija o de un nieto ya mayor. Uno por uno, según el turno y el llamado, cobraba. Y aunque cierto número de ellos tuviera compañía, no faltaba ese o esa que reflejaba en su rostro la más profunda soledad. Esa soledad que tiene, para todos, la misma voz silenciosa diciéndoles que ya son más pasado que presente…Y que en su diciente silencio les gritaba que cada vez eran más cortos sus pasos y que no pocos habían empezado a perder interés en verse al espejo; antes sutiles, elegantes, vistosos, acogedores, finos y elocuentes; más en la circunstancia de ellos que de ellas en quienes se notaban todavía ciertos lejanos encantos seductores de hermosura sin maquillaje. |
| | | Cuentos y relatos globales. 29.09.25 | Ampliar | La libreta vieja, ama, escucha y hablaEscribe; Walter Pimienta J.- Mi madre tenía el hábito de anotar a lápiz, en una vieja libreta escolar que yo ya había abandonado, sus cosas del día a día: “Hoy nos visitó “La Mosca” y para que se fuera tuve que comprarle un numero de una rifa que nunca nadie se gana”- escribió esa vez con su delicada caligrafía. Ya, desde siempre, en ese mismo cuaderno, acostumbraba también mi madre a escribir las cosas importantes: “Debo ir a la reunión escolar para enterarme de lo de la primera comunión de Walter”- se leía en una hoja de punta doblada. También escribía cosas triviales o ni tan triviales: “Se acabó el café”. “Conchita (la vecina de la esquina) me va a regalar un tronquito de rosa fina”. En aquella libreta vieja marca “Norma”, mi madre también rescataba la memoria del pasado: “ El 9 de abril de 1948, mataron a Gaitán y Colombia entera lloró”. Y allí mismo sobrevivía a sus propios espantos: con esto: “El té de limón con miel, sirve para la tos y el resfriado”. “La Mosca” visitaba al pueblo los jueves y siempre se le metía a la casa porque siempre también estaba la puerta de la calle abierta. Y se sentaba en los muebles de la sala, calladita, hasta que, al verla allí arrellanada, mi madre decía: |
| -Molino de papel- A Numa, el de Baranoa, le salió el llorón | | Cuentos y relatos globales. 21.09.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J. - ¿Creerle o no? La gente en Baranoa se debate en esta duda pues siempre anda borracho. El caso es que se dice por todas partes que a Numa, anoche, por estar mujereando, vagabundo y callejero hasta altas horas de la noche buscando lo que no se le ha perdido, como siempre, no le salió La Llorona; le salió El Llorón en persona; es decir, el espanto en versión masculina de la primera. No se sabe si el novio o marido de esta o algo así. Según él relata, dicho espectro, en las sombras densas de la noche, más allá de donde el Arroyo Grande susurra, alzó su lamento profundo y oscuro; alma en pena pura, y que él, del miedo, se orinó dos veces… …Y dice mucho más…que el llanto de El Llorón resuena por siempre añorando a su Llorona…que tiene aspecto de campesino desplazado por “los Paracos” y que, con velo de niebla y ojos de lucero brillante, luce un sombrero oscuro y alón que le tapa el rostro hasta la nariz; prenda que sin sentido alguno lleva puesta si es que de noche no hay por qué cubrirse del sol. El Llorón, sigue contando Numa, en apariencia, es un hombre sencillo y simple. Su rostro es un lienzo de dolor sincero, algo despreocupado; pero llorón, muy llorón. Y que, quebrando el silencio de la noche astral. no dice ¡Ay mis hijooooos! Como La Llorona. Él dice es : ¡Ay mis descendienteeeees! ¡Ay mis vástagooooos! ¡Ay mis herederooooos! ¡Ay mis retoñooooos! ¡Ay mis peloaoooos! Mientras su eco se pierde en la brisa nocturna como un gemido agudo igual que una pena eterna. Numa no se ahorra en descripciones y asegura que El Llorón, llora con un
llanto de cansancio, de esquina en esquina y, como todo fantasma que se
precie de serlo, presume de su camisa negra, de su cinturón ancho con
hebilla de calavera, de sus zapatos de dos tonos y su pantalón tornasol,
y, como es hombre al fin y al cabo, avergonzado y para que no lo noten,
con un pañuelo que lleva las letras iniciales de su nombre grabadas en
una punta: N P, disimuladamente, seca sus lágrimas. |
| -Molino de papel- Cuando dibujaba el indio de “los cigrrillos pielroja” | | Cuentos y relatos globales. 14.09.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta,- Cuando en la escuela primaria dibujaba el indio del “Cigarrillo Pielroja”, tenía que esperar que el indio estuviera de buen ánimo. Tenía que coincidir mí deseo con que ese día él no saliera de cacería y que yo, yéndome despacio hasta su tienda de cuero de búfalo, lo tuviera al alcance y sin titubeos. … Y, de pronto, todo empezaba con un punto fijo en su frente (en la del indio), que desde allí , en forma de continua línea, bajaba por su frente, por su nariz, por sus labios y su barbilla. Pero hasta allí ni siquiera le había hecho lo mejor: su vistoso penacho de plumas porque un indio piel roja sin penacho de plumas, no es un indio piel roja…Y cuando ya se los hacía, lo miraba y lo comprendía. Y entonces sí, ya terminado, era aquello todo un indio piel roja y me levantaba del pupitre, volteaba a ver a mis compañeros, alzaba mi libreta y les decía: -Véanlo aquí. Conózcanlo. Hoy está estrenando cintillo con cinco triángulos; uno por cada hijo o indiecito piel roja que tiene: dos indiecitas y tres indicitos; las indiecitas son los triángulos hechos con línea roja. El mayor, que es el del primer triangulo, ya tiene 8 años, el siguiente 7, luego el de 6, el de 5 y el de 4 que ya le salieron todos los dientes de leche. El de 8 ya caza conejos y lagartos y flecha sapos. Todos saben sentarse en el suelo con las piernas cruzadas como los indios adultos cuando fuman pipa. Están ensayando. La mujer del indio del cigarrillo piel roja, está preñada. Se le nota la pipa. |
| -Molino de papel- No es la flecha, es el indio | | Cuentos y relatos globales. 31.08.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Importando poco que la flecha diera o no en un blanco perfecto, lanzada al parecer desde Tubará al medio día de un miércoles 7 de octubre de 1951, cayó una flecha en el parque del pueblo portando un papel en ella amarrado que decía: “No es la flecha, es el indio. Tubará en pie de guerra”…Menos mal que la misma no hizo daño en nadie pues a esa hora en el sitio no había personas… Hay que decir, en honor de la verdad, que quien lanzó la susodicha flecha desde tan lejos, debió ser un nativo experto cazador de presas, con una fuerza tal que, soltándola de su tenso arco, conocía el vuelo de su trayectoria con el impulso suficiente para que esta llegara sin que, en el tramo, encontrara obstáculo alguno que la detuviera Denunciado el caso por un transeúnte que se percató de aquello, y quien llevó la noticia al alcalde Lisímaco Arrieta, éste, con la colaboración de dos miembros de la policía, uno de apellido Pérez y otro a quien le dicen (aún vive), “Julio Policía”, levantaron la flecha determinándola materia de cadena de custodia de evidencia física al considerarla instrumento de declaración de guerra y así darle a la prueba un manejo inmodificable de evidencia, al tiempo que se iniciaba una exhaustiva investigación para conocer la trayectoria física de esta, consignando los eventuales resultados penales si la misma hubiera dado en la humanidad de alguien. |
| -MOLINO DE PAPEL- EL HOMBRE PENDEJO | | Cuentos y relatos globales. 17.08.25 | Ampliar | No todos los hombres son iguales, cada uno tiene su forma especial de ser pendejo.Escribe; Walter Pimienta J.- Hay un tipo de hombre en mi pueblo que no tiene color político definido, ni rojo ni azul ni verde ni amarillo ni un carajo y siempre le da a usted la razón si ejerce el que sea y sonríe porque está dispuesto a condolerse con su dolor (el de él) y otra vez sonríe con su alegría, y ni por broma contradice ni desmiente a nadie, ni tampoco habla mal de sus prójimos y todos son buenos para él, y, aunque se le diga en su propia cara: "¡Usted es un gran pendejo", es imposible hacerle abandonar su estudiada posición de ecuanimidad, de imparcialidad, de juicio, equidad, neutralidad, equidad, objetividad y de equilibrio al hablar llenándose de satisfacción cuando otros que le escuchan le dan una palmadita en el hombro sonriéndose al ser agasajados por la pendejada que este les haya dicho. Hay quienes le dicen a este tipo “el Gelatinoso”, por lo pegajoso, mostrando un comportamiento excesivamente dependiente, demandante y que busca constantemente la atención y cercanía de su pareja o amigos, hasta el punto de resultar agobiante o invasivo para ellos… Con “el Gelatinoso” se anda siempre en duda, tanto por lo que habla como por lo que oculta. Uno lo mira de frente y baja la cabeza y su doble ánimo parece referirse a la inconsistencia entre lo que dice y lo que hace, teniendo reglas diferentes para tratar a unos y a otros y así su criterio nunca es estricto ni comprometido por pendejo. |
| Molino de papel “LA TOS” | | Cuentos y relatos globales. 03.08.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Tiene su nombre propio, pero todos en Pueblo Vetusto, hasta los niños, lo llaman “La Tos”. Tiene la cara huesuda y pálida, una barba rala de cortos pelitos blancos como su cabello escaso. Camina con desgano. La ropa de hoy es la de ayer y la de hoy será la de mañana…Tiene cuerpo de crucificado. Los ojos hundidos. …Y tose…y tose…y tose… Cuando “La Tos” sale a las calles de Pueblo Vetusto, siquiera a tomar el sol, “La Tos” tose como para que la gente sepa que ha salido a algo o tal vez para avisar a los demás que no salgan y así no se contagien si se lo encuentran a su paso. “La Tos” es un retazo humano. Una sombra de huesos. Un Cristo desclavado y andante y una tos perenne. Vive de lo que le dejó su padre. |
| -MOLINO DE PAPEL- EL TIO JUAN | | Cuentos y relatos globales. 20.07.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- El tío Juan era bajito, como Benitín, el de la tira cómica. También era calvo y de cara colorada. Usaba lentes gruesos para leer y escribir y contar billetes que guardaba en una caja fuerte de acero color negro y que tenía letras americanas en su frente diciendo “he Cincinnati Halls Safe Co." El tío Juan vestía de blanco lino impoluto hasta los pies vestido; usaba bastón de vez en cuando y calzaba 28, como niño de primera comunión. Era minucioso y ordenado en extremo. Conservador de los de Laureano Gómez y de los que se leía “El Siglo” de pe a pa. Tenía empresa propia: una flota de cinco planchones que navegaba por el Río Magdalena, llevando panela, gaseosas, cerveza, cemento, madera, materiales de construcción abasteciendo a los pueblos rivereños hasta Honda, Tolima. Esto lo hizo rico y en uno de los cuartos de su casa tenía su oficina de escritorio, máquina de escribir, silla giratoria recortada, armario para archivo “AZ”; libros de contabilidad, ventilador de mesa eléctrico marca Westinghouse, con hoja y jaula de latón y aspas de fina madera…y eso que ya dije, su enigmática caja fuerte. Estaba viudo y nunca vuelto a casar. Tenía cara de cobrador de dinero al 20%. En extremo aseado y de cronométrico reloj de leontina con cadena de oro de 24 kilates. El tío Juan, antes de guardar el dinero en su caja fuerte, armaba el fajo de todos ellos, uno sobre otro…ya los había contado, anotaba la cifra en uno de los libros de contabilidad y los amarraba con unos cauchitos que le regalaban en el banco y ,con la reserva de su clave, los aseguraba con giros a la derecha, números y letras infranqueables. |
| MOLINO DE PAPEL Abrieron la casa vieja de los abuelos | | Cuentos y relatos globales. 13.07.25 | Ampliar | Escribe Walter Pimienta J. Allí está la casa vieja de los abuelos viejos. La abrieron hoy. Está el almendro del patio sin pájaros cantores. El seco brocal del pozo… y en una maceta de barro cocido, un verde toronjil en flor. Está, en lo que fue el jardín florido, la cruz de madera que ellos a la iglesia llevaran a bendecir en la última Semana Santa para espantar al diablo. Allí está la casa vieja de los abuelos viejos. La abrieron hoy. Detrás de la puerta de comedor, pegada en la madera, la oración a Santa Bárbara arredrando contra rayos y tormentas, y la de San Ignacio de Loyola diciendo con letras de imprenta ¡Fuera Satanás! Están las flores secas de un jarrón y, enlazando recuerdos, colgado de la pared, la memoria prolongada en la pared de un almanaque de descolorida lámina por el que corrieron todos los días de los días y los años de los años del pasado y, en las puertas de sus cuartos, pedazos de cortinas de tela incierta…Y en una repisa una aguja ensartada en su hilo esperado un botón que pegar y una llave para ningún candado. Entran los hijos a la alcoba de los abuelos viejos y, de un clavo en la pared, de la abuela, cuelga el rosario de sus plegarias…Todo huele a humedad… La cocina guarda el humo de leños apagados y un arrume de calderos y ollas, esconde en la sombra de los guisos, la fiesta de sabores de sopas y de arroces remotos que en ellos se hicieron. Huele a manteca rancia, canela y a anís. Hay un silencio eterno de cucharas y cuchillos… Y contra las noches oscuras, en una mesita de centro, en su platillo de metal, una vela que, a medias, deteniendo su agonía de esperma, hizo el milagro de darle luz al mundo en las noches santas. Y se aguanta una dulce lágrima a punto de caer. Y se recuerda el día de sus muertes cerrándoles los ojos y poniéndoles las manos en el pecho y se paró el reloj de pared llevándose las horas que no vivieron… Y se quedó en la vitrina la vajilla que fuera de la boda. |
| Molino de papel LE DECÍAN “MENELAO” | | Cuentos y relatos globales. 06.07.25 | Ampliar | La cacería es una danza mortal con olor a pólvora Escribe; Walter Pimienta J.- Cuando la gente en San Juan de Tocagua veía a “Menelao” llevando su escopeta en las manos, le tenía miedo, los perros ladraban y con el rabo entre las piernas, se metían debajo de las camas donde se meaban. -Está en guerra con los conejos.- decía Carlos Arturo cuando aquel, por las tardes, transitaba por las calles del pueblo en preámbulos de encargo de piezas antes de irse para el monte. Las lenguas hablaban sin dejar de hacer críticas -¿Será que trae? -Siempre trae. Ya es hora de que el alcalde le quite la escopeta. -Es un verdadero peligro. -Un mal día de estos, le va a vaciar los sesos a algún cristiano. Eran los decires. |
| -MOLINO DE PAPEL- LE DECÍAN “MENELAO” La cacería es una danza mortal con olor a pólvora | | Cuentos y relatos globales. 29.06.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J. - Cuando la gente en San Juan de Tocagua veía a “Menelao” llevando su escopeta en las manos, le tenía miedo, los perros ladraban y con el rabo entre las piernas, se metían debajo de las camas donde se meaban. -Está en guerra con los conejos.- decía Carlos Arturo cuando aquel, por las tardes, transitaba por las calles del pueblo en preámbulos de encargo de piezas antes de irse para el monte. Las lenguas hablaban sin dejar de hacer críticas -¿Será que trae? -Siempre trae. Ya es hora de que el alcalde le quite la escopeta. -Es un verdadero peligro. -Un mal día de estos, le va a vaciar los sesos a algún cristiano. Eran los decires. -¡Menelao, Menelao, mata conejo, mata venao! Le decían los niños en
corrillo. Y él, para asustarlos y hacerles correr, con un “párate ahí”,
les apuntaba con la escopeta. “Menelao”, cuando ya decidía, entre
oscuro y claro, tomar la ruta de los conejos siguiendo las cagarrutas
que estos dejan en los caminos, con la escopeta colgada peligrosamente
entre el hombro y la espalda, con el cañón del arma hacia arriba, hacía
la maniobra peligrosa de sacar del bolsillo de la camisa, con la mano
que llevaba libre, la abierta cajetilla de “Cigarrillos Piel Roja”,
extraía con la boca un cigarro, regresaba la cajetilla a su sitio;
sacaba del bolsillo del pantalón un encendedor que le había comprado a
“el Niño Adbe”y prendía fuego al pitillo. Chupaba fuerte y hacía una
llamarada en su cara, guardaba el costoso encendedor de nacarada
cubierta y botaba humo para espantar los insectos. |
| -Molino de papel- …”Es mocho, le falta un pie” | | Cuentos y relatos globales. 15.06.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Tremendo lio gramatical en mi pueblo: a los cojos, nadie les llama cojos sino mochos. Aunque en el contexto de sus diez calles y nueve callejones; a estos se les dice mochos, y con acierto, así a las personas mutiladas de algún miembro corpóreo: una mano o un dedo, pero…reafirmémoslo, si lo es de un pie, por aquello de que al pobre cristiano le falta uno, y por esto camina renco, nadie le dice cojo sino mocho…Vaya enredo con esta filología de aldea en la que hay mochos de los pies y de las manos y no mancos de las manos ni cojos de los pies… …¿Y por qué explicar lo anterior? Porque de un tal mocho a quien le dice: “Mocho”, siendo cojo, y de un señor de apellido Arzuza, va esta historia. Aquella era una huella hundida y redonda en la arena y que para nada tenía la forma de un pie; podría decirse que la misma parecía más bien una pezuña. La otra pisada, al lado, sin calzado alguno, se pintaba completa. Y, ambas estaban acentuadas en la mojada tierra, como si el dueño de las mismas, en aquel momento que viviera, llevara un peso encima, tal vez un saco en sus hombros. El poseedor de las tales pisadas, durante la noche, se había paseado de lo lindo por el fructífero cultivo de arriba abajo y de abajo a arriba, llevándose de allí su buena cantidad de maíz verde, melones y patillas ajenas. Y como que había dejado su burro de andar afuera de la parcela, única en la que llovió ese año y a donde llegaría para cargar los costales de su ilícito pues hasta allí llegaban sus lisiados pasos y, ya montado en su asno, antes de que amaneciera el día, buscaría su horizonte. |
| -Molino de papel- UNA ARAÑA IMPLICADA Miedo no es encontrarnos con una araña. Miedo es perderla de vista…
| | Cuentos y relatos globales. 11.05.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- La muerte quería esa vez agarrar a Hermes Segundo en cualquier parte. Y ese día, por poco, en su propia cama… Hermes estaba en su parcela guerreando y echándole “Aldrín” a unos gusanos que le comían su cultivo de maíz. El desafío era grande: o se apuraba ante el enemigo o no comerían maíz ni él ni Rebeca, su mujer, ni sus tres hijos. La muerte no discute con nadie, y por allí andaba esa tarde, por la parcela de Hermes, y ésta, en algunos casos, por lo inesperada que resulta, más que una causa, es una consecuencia… Y les adelanto algo, de lo que en esa ocasión, de manera inusitada, estuvo a punto de morir Hermes, que de haber sido acéptese como un fortuito y absurdo accidente, afortunadamente Hermes no murió, pero desafortunadamente si han muerto muchos Edmundos o Isidoros o Rafaeles y otros Hermes …qué pesar… …Pero, ¿concretamente de qué o por qué han muerto en eventos similares muchos Edmundos, muchos Isidoros y Rafaeles y, gracias a Dios, Hermes Segundo no? Ya lo sabrán, como sabrán igualmente a cerca de la forma “milagrosa” en que, en tal ocasión, de lo que le ocurriera asombrosamente con una araña, entre lo fabuloso y lo sensacional, Hermes Segundo libró la vida si no es porque Jesús María, el curioso del pueblo, de urgencia buscado para curarlo, llegando a tiempo y oportuno, sabio y sapiente en lo que sabía, lo detuvo en la comisión de un erótico, inminente y aumentado acto de lujuria a Rebeca pedido sin límites. |
| -Molino de papel- UNA VIDA DE PELÍCULA | | Cuentos y relatos globales. 04.05.25 | Ampliar | Tu vida es una película que así comienza: luces, cámara, acción… Escribe; Walter Pimienta J.- Su vida fue
siempre de película, desde el día en que naciera, un 28 de
diciembre, fecha en la cual, el 22 de marzo de 1895, de manera
experimental, se proyectara públicamente en el Salón Indio del Gran
Café de Paris, “La salida de los obreros de la fábrica Lumiére,
cinta ésta de apenas 46 segundos de duración. Claro, él no nació
en ese año, solo en la misma fecha, 68 años después; es decir, en
1953. Y desde entonces, lo ya dicho…su vida fue una vida de
película. Estaba signado lo fuera. Su madre y su padre, con
nombres de artistas de cine: ella, Lina (por lo de la Lollobrigida) y
él, Clark (por lo del Geibol), “enfermos enamorados” y sin cura de
todo lo que fuera cine, lo bautizaron Louis Augusto, pero no
Lumiére, sino González Mujica, de los González de alguna parte y de
los Mujica, también de otra parte, como memoria a Louis y Augusto
Lumiére, los creadores del cine…Y, de ahí en adelante, bueno no
tan de ahí en adelante, sino como desde los siete años, González
Mujica, alimentando sus sueños infantiles y luego los de juventud,
después los de la adultez, los de la madurez y ahora los de
vejez, hablando y pensando en cine, ha hecho de esto, de su vida,
una vida de película. Y tenía que serlo, sus padres, permanentemente
residentes en Barranquilla, para tener el cine cerca, vivían
frente al Teatro Delicias, del cual Louis Augusto, de muchacho, fue
barrendero a cambio de la boleta de entrada a vespertina; después,
de joven, y para ayudarse en los estudios, dada su notable
estatura y fortaleza, pasó a portero con medio sueldo de paga;
después cartelero, proyectista, jefe de mantenimiento de máquinas y
de equipos de sonido, y, ahora sí, con todas la de la ley y sus
prestaciones, de allí, a este tiempo, cotizando 1.300 semanas, lo que
equivale a laborar unos 26 años, con 57 de edad, se pensionó
gracias a sus 9.100 días de vida de película . |
| -Molino de papel- NOSTALGIA DE “LA LECHE SENDA” | | Cuentos y relatos globales. 28.04.25 | Ampliar | "La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla".Escribe; Walter Pimienta J.- Solo puedo detener el tiempo cuando escribo… Y qué bonito que es…Las palabras me permiten realizar una mirada retrospectiva y tiene este proceso “algo de encantador”. Como ahora que desando sobre los años y paso a paso camino por caminos maravillosos. Caminos que, a lo mejor anduvo Juan, Luis, José, Lucía, María, Ana, Galo… o usted…Bueno, la verdad es que muchas personas hicieron este andar: Carlos, Braulio, Pedro y, desde luego, yo. Eran los cálidos años 60s, cuando La Secretaría Nacional de Acción Social y Protección Infantil, SENDAS, creada por medio del Decreto No. 2675 del 9 septiembre de 1954, bajo la presidencia de Gustavo Rojas Pinilla (1900-1975), quien ocupó la presidencia entre 1953 y 1957, lo que llamaran: Secretaría Nacional de Acción Social y Protección Infantil (Sendas), teniendo como objetivo la descentralización y búsqueda garantizada del bienestar de la niñez colombiana, hasta el año 1961, puso a la población escolar oficial, en todo el país, a beber “leche senda”, “financiándonos” una merienda colectiva que tendría el privilegio y la obtención de escolares bien nutridos y que, debido a un pobre desayuno de solo “café chiflao”, no se desmayaran más en la clase. |
| -MOLINO DE PAPEL- Miedos y sustos del Viernes Santo | | Cuentos y relatos globales. 19.04.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- No creo que el sacristán haya dicho esto; pero dicen que lo dijo. Él no es mentiroso, que yo sepa. Y si como también dicen, que lo dijo un viernes Santo, de mi parte, y no sé si ustedes así lo asuman, estoy casi por creer que lo que dicen que el sacristán dijo, tiene mucho de verdad más aún cuando es pecado decir mentiras un viernes Santo mientras uno, en la tranquilidad de su casa, come dulce de papaya con galleticas, apetencia muy propia y tradicional de tal temporada en la que otros se dedican a sembrar coles y rábanos antes de que el día comience a ponerse gris porque así se ponen los viernes Santos y es posible que por ello mismo, si uno se mire al espejo, no salga en este. ¿Pero, ajá…y qué fue lo que dicen que dijo el sacristán de la iglesia del pueblo? Que, en la mañana, estando solo en la sacristía buscando los elementos religiosos de la ceremonia del día, oyó cómo sonaba espectral el viejo y dañado armonio de la parroquia como si lo tocara un fantasma con eficiencia atrincherado en sus teclas y saliéndole a este el polvo de los años por sus fuelles rotos. |
| -Molino de papel- LOS SUIZOS MUEREN DE NOSTALGIA | | Cuentos y relatos globales. 06.04.25 | Ampliar | Escribe; Walter Pimienta J.- Dicen que murió de nostalgia en los tiempos en que la gente moría de nostalgia. Así lo escribió el doctor Bayuelo en el certificado de defunción. Causa de la muerte: decía-: Nostalgia- escribió con letra de médico y agregó: con agravantes de tristeza y melancolía. Consultado el facultativo por los familiares de ella, afín de confirmar más el caso, el galeno les dijo: “La nostalgia es una emoción poderosa que puede beneficiar nuestro bienestar; pero en exceso, hace daño”. Y aquello fue suficiente. Y comenzó a rodarse la noticia. Se murió la suiza. Se murió la suiza. La suiza vivía en el barrio El Prado, con tres hermanas y un hermano. Era el año 1965. El día, 23 de abril, para más señas, sábado a los 8 y 34 minutos de la mañana. Habían venido a Barranquilla a montar un negocio de relojería fina y costosa, algo en lo que los suizos son muy eficientes dada la exactitud proverbial de sus relojes en el mundo. Y es del caso que Emma, la suiza, murió con su reloj suizo de pulsera puesto, marca “Patel Philippe” señalando esa hora exacta y precisa: 8 de la mañana con 34 minuto, 12 segundos y 2 décimas. |
| -Molino de papel- EL AYUNO DE PEDRO MARÍA | | Cuentos y relatos globales. 30.03.25 | Ampliar | Con el perdón de las religiones, lo bueno del ayuno es el hambre que daEscribe; Walter Pimienta J.- De pronto, Pedro María de la Santísima Trinidad Arredondo Mercado y Cervantes, se volvió de otra fe religiosa a la suya donde empezaron a llamarlo “hermano” sin él ser hermano de quienes le llamaban hermano…Estas cosas funcionan así…o por lo menos así… La “cosa” era algo dura, dura para Pedro María, ya que debía enseñarse en la escuela del ayuno bajo esta filosofía: Los hermanos entre los hermanos, deben ser varones de ayunos y propietarios de un estómago sin apetito en lo que los mismos hermanos llaman “ la tenencia de un estomago educado para el ayuno prolongado, saludable y voluntario”, capaz de resistirse o de acerca sin “gula alguna ” ni ganas a una colorida y servida mesa vegetariana, cero en carnes rojas y blancas, en lácteos y similares; cero en arepas, bollos, tortillas y, de punta a punta del mantel, solo llena, si acaso, de ensalada rusa… Era tremendo el programa de ayuno al que “los hermanos de los hermanos”, tenían sometido a Pedro Manuel, forzado en la obstinación sin límite de que empezara por una semana, rompiendo con las exquisitas viandas de su costumbre pues, esto le dijeron: “El ayuno, Pedro, es el alimento del espíritu. Ayuda a desprendernos de lo material y nos acerca a Dios. Vence defectos y pecados. Nos hace humildes y menos egoístas. Controla los apetitos y las bajas pasiones. Permite recibir las bendiciones de Dios, amén de que ayuda a servir a los demás”… -Y así quién no- se dijo Pedro- oyendo aquello y viéndolo todo del lado bueno. |
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