
En estos días es fundamental poner el foco en Gaza. Es imposible apartar la mirada e ignorar lo que está pasando.
Casi un año después del anuncio del alto el fuego, Naciones Unidas sigue documentando ataques por parte de Israel, enormes necesidades humanitarias y restricciones a la entrada de suministros y equipos esenciales en Gaza. En Cisjordania, continúan el desplazamiento de comunidades palestinas, la expansión de los asentamientos y niveles muy elevados de violencia de colonos.
Ante esta realidad, hay una pregunta inevitable: ¿qué podemos hacer desde Europa?
Podemos hacer más de lo que nos pensamos. Una de las medidas más contundentes que la Unión Europea tiene a su alcance es la suspensión del Acuerdo de Asociación con Israel.